Icono Izquierda Cómo cocreamos el logo: Icono Derecha

Inspiración, amor y constancia
Icono Derecha

Luego de una canalización de Diego, conectando con una visión de la cordillera de los Andes, abrazándola y haciéndola palpar tierra con ayuda de un lápiz y papel, empezamos a crear junto a Ana Laura lo que pronto vendría a ser nuestro logo. Pasamos por varios estadíos, estimando que trabajábamos con una obra de arte germinada en un estado de consciencia expandido. Navegamos idas y venidas, canalización va canalización viene, en medio de un arduo flujo de creatividad... armamos no pocos bocetos con la idea central, y probamos con una notable diversidad de simbología, puesto que consideramos que la Federación tiene un abordaje holístico en el trabajo de integración de las terapias asistidas con psicodélicos y enteógenos. Todos esos bocetos serán en un futuro obras que expondremos para que las conozcan y puedan disfrutar. Finalmente, y luego de entender que un logo debe ser simple, concreto y visualmente atractivo, llegamos a la idea definitiva, con la grata colaboración de nuestros compañeros de equipo, quienes fueron la contención. El logo representa los opuestos complementarios (las dos figuras humanas que se apoyan y que brotan de la cordillera). En el centro, éstos forman la figura de un hongo invertido, en representación de uno de los tantos sacramentos psicoactivos de Iberoamérica. Asimismo, se implican los cuatro elementos: fuego, tierra, aire y agua, unidos por el gran Espíritu. Las estrellas del contorno evocan al insondable Cosmos, iluminando al Planeta. En adición, tomamos como inspiración a las culturas andino-americanas, comprendiendo -como ellas- al Río ondulando por la cordillera, como la Gran Serpiente que deviene en la Vía Láctea, y como el Agua que proviene del Cosmos y que fertiliza a la Tierra. Los dos seres nacientes de las cordilleras nos representan a nosotros como protectores de la Tierra y de las medicinas que brotan de ella, en este caso, simbolizadas por el hongo invertido, custodiado por -nada más y menos que- Lucero (o Estrella) del Alba, la Gran Serpiente Emplumada (Quetzalcóatl) de Mesoamérica, Sigilosa Maestra del infinito. Así es como se forma la "Federación Iberoamericana de Psicodélicos y Enteógenos" FIPE.

Texto: Ana Laura Fontán, Diego Uribe. Arreglos poéticos Adrián Guerra